Caminar, vivir, compartir...

Durante años viajeros han apuntado en libretas sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades... Esta es una de ellas, con los apuntes al vuelo de este viajar por la vida . Estas notas brotan de lo que va pasando por mente y corazón en el auto, en la charla, al leer o mirar multimedia. Y se convierten en un espacio de convergencia entre los amigos, quienes también aquí pueden compartir los apuntes que van haciendo de su caminar por la vida.

viernes, 30 de enero de 2026

Para celebrar a Mahatma Gandhi: Día Escolar de la No Violencia y Paz

 José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más del autor, haz click aquí

www.unicef.org

Una arista en el amplio mundo de la educación en la paz para la paz

Mohandas Karamchand Gandhi murió en 1948; el 30 de enero, para ser precisos. 

De entonces a la fecha su figura ha sido todo, menos indiferente. Denostada por unos, ensalzada por otros, en cualquier caso nos remite a un compromiso político, con las causas de su tiempo y con una metodología de no violencia que puso en el panorama la consideración de otros métodos para resolver conflictos y abordar las violencias. 

Se han instaurado muchas formas para conmemorar lo que él sigue representando. Entre ellas surgió la que en 1976 estableció España para conmemorar la posibilidad del compromiso con la no violencia y la paz y que fue asumida en 1993 por la Organización de las Naciones Unidas a través del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y que hasta la fecha conocemos como Día Escolar de la No Violencia y Paz.

En su página, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en México, consigna:

El mensaje básico al conmemorar este día es: "Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra". El procedimiento didáctico de esta educación en valores debe ser vivencial y en cada escuela permitir la libre aplicación según su propio estilo didáctico. Asimismo, durante este día, las instituciones educativas se comprometen a fomentar la paz y entendimiento entre personas de distintas procedencias y modos de pensar.

Un día en el calendario escolar para hermanarnos en intención y poner sobre la mesa lo que debería ser la forma habitual de convivir en las instituciones escolares: la paz como una forma de vida que nos permite ser personas en el proceso humanizante que nos convoca en las escuelas (¿De qué hablamos cuando hablamos de paz?). Y también de vivirnos permanentemente invitados a ser siempre activos y creativos para solucionar los conflictos, las violencias de una forma fraterna, creativa, profesional; que al mismo tiempo que soluciona las situaciones que inciden divergentemente en la concreción de las relaciones interpersonales, se vuelvan escuela de que la paz es posible (La paz es posible... ¡Tiene que ser posible!).

La UNICEF, por su parte, señala (https://www.unicef.es/educa/dias-mundiales/dia-escolar-no-violencia-paz):

En el Día de la Paz, los centros educativos se comprometen como defensores de la paz y entendimiento entre personas de distinta procedencia y modos de pensar.

Y también:

Una educación inspirada en una cultura de no violencia, paz y buen trato permite a nuestro alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos globales críticos y comprometidos con sus derechos y los de otras personas.

Propone algunos recursos para trabajar en los niveles escolares que van de la infancia a la juventud temprana; muy interesantes. 

Y es que lo de la escuela implica más que la escuela

Hasta aquí, pareciera que se trata de un asunto para maestros y alumnos, cuando mucho de directivos y administrativos, también. Pero, a mi parecer, se trata de una invitación que nos compete a la mayoría, porque todos tenemos algún tipo de contacto con familias que tienen hijos y, por pequeño que parezca, algo se puede hacer para poner sobre la mesa que la paz y la forma de solucionar sus vulneraciones de manera crítica, constructiva, "no violenta" es algo que hay que construir permanentemente. 

Aquí no hay "progreso lineal evolutivo": a cada generación le toca enfrentar el conflicto, la indignidad, la violencia de todo tipo y -al mismo tiempo, sin falsos romanticismos- generar las opciones y las acciones humanizantes que crean el mejor mundo posible para cada persona (en su individualidad y comunitariedad); un día a la vez, momento a momento. 

No violencia y paz: una invitación continua para dotar a cada generación de personas de las herramientas para afrontar su aquí (próximo y lejano ) y su ahora (en perspectiva histórica) para ser lo que humanamente nos sea posible; de a como nos toque.