Caminar, vivir, compartir...

Durante años viajeros han apuntado en libretas sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades... Esta es una de ellas, con los apuntes al vuelo de este viajar por la vida . Estas notas brotan de lo que va pasando por mente y corazón en el auto, en la charla, al leer o mirar multimedia. Y se convierten en un espacio de convergencia entre los amigos, quienes también aquí pueden compartir los apuntes que van haciendo de su caminar por la vida.
Mostrando entradas con la etiqueta Desafíos educativos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desafíos educativos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de febrero de 2022

Hablemos de calidad educativa

 Autor: José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más sobre el autor, haz click aquí.

No hay que tener miedo a la educación de calidad


Hace tiempo leí un artículo de Andrés Oppenhaimer sobre calidad educativa. No pude evitarlo, me salió del alma: “¡y vuelva la burra al trigo con eso de la calidad educativa!” Y después, probablemente movido por la pésima costumbre de la curiosidad lectora o porque me cae bien el periodista argentino, clavé el colmillo en su texto.

En resumidas cuentas, el columnista del Miami Herald y presentador de CNN llama la atención de su  público lector sobre la importancia de invertir no sólo en la construcción de escuelas (como sucede en la mayor parte de los países latinoamericanos, tan carentes de infraestructura), sino también y por encima de todo en los contenidos que se enseñan entre las paredes que para aula son edificadas.

Como casi todo opinador que aborde el tema más o menos con seriedad, hace énfasis en la importancia que tiene que profesores y alumnos participen en pruebas de medición que permitan tener algún referente externo a su propia institución, a fin de ubicar niveles de aprendizaje y dominio de competencias que después serán básicas para la incorporación en el mundo laboral.

Concuerdo: el esfuerzo por la formación de gente competente para entender su mundo y generar opciones no es escatimable. Y en pruebas internacionales de medición de aprendizaje puede quedar claro si se dan ciertas herramientas intelectuales para abordar esta tarea: competencias lectoras, de razonamiento matemático y de investigación científica.

Eso de la calidad, hay que mirarlo más ampliamente

Lo que me parece que es insuficiente en este razonamiento es que suelen ser equiparadas calidad educativa con dominio de competencias en su mayor parte intelectivas: leer y escribir, pensar matemática y científicamente, hacer investigación .

Mi experiencia, y la de mucha gente, es que no necesariamente gente muy cualificada marca la diferencia en el momento de plantearse con seriedad si el proyecto socio-económico y político que hoy impera es necesariamente el que deberíamos tener para caminar más humanamente. Se dice "que Churchill decía" que esto de la democracia era muy pobre, pero que era lo mejor que teníamos: ¿podemos contentarnos con esa ironía?

lunes, 23 de agosto de 2021

El Pacto Educativo Global: ¿utopía o realidad?

Autores: Eduardo Corral y José Rafael de Regil Vélez

Una tarea urgente que nos compete a todos

Educar: el compartir humano que posibilita de distintas formas que las personas descubramos en nosotros, nuestra relación con los demás y nuestro ser en el mundo el llamado que tenemos para realizar integralmente nuestra existencia.
           Se trata de un pacto educativo que involucra a las nuevas y anteriores generaciones, a las familias y la sociedad; a las distintas instituciones sociales y políticas. Más todavía involucra a países e instituciones transnacionales. 
           En septiembre de 2019 el Papa Francisco, con la UNESCO, invitó a todos los actores sociopolíticos a sumarse al reestablecimiento del pacto educativo global. Como señalan los provinciales jesuitas latinoamericanos, este compromiso que es personal y conjunto implica: 

sábado, 22 de agosto de 2020

Apuntes sobre el éxito escolar y la formación para la vida

Autor: Luis Eumir Calderón Díaz
Cuidado y corrección: Socorro Romero Vargas

En esta ocasión compartimos unos "primeros apuntes": una reflexión que hace Luis Eumir Calderón Díaz sobre lo que podría significar el éxito escolar en una perspectiva humanista, que tenga en el centro a la persona y su relación con los demás y el mundo que les tocó vivir. 
Justo en el inicio del ciclo escolar las líneas de este apunte nos llaman a repensar para qué invertir tantos años de escolarización, con los gastos que supone y la demanda de energías que supone a cada familia en el mundo actual. 
Luis Eumir es licenciado en contaduría y estrategias financias, tiene diversos posgrados en el área administrativa y actualmente estudia la maestría en educación y desarrollo humano. Trabaja en el ITESM, campus Puebla.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Hace un par de semanas llamó mi atención un post de la página de FB de Apuntes en el Camino – FTSR el cual tenía la siguiente pregunta: ¿Grados académicos son sinónimo de educación?, la razón por la cual me pareció tan llamativa fue el hecho de que tenía cierto paralelismo con un tema que había revisado justamente un sábado anterior en clases de posgrado, sobre el tema del éxito escolar y cómo podemos definirlo. Si bien son preguntas diferentes, en ambas se puede involucrar el tema de los grados académicos y cómo para algunas personas estos van definiendo el éxito o no de la misma.

miércoles, 12 de agosto de 2020

Para gozar la docencia: planearla, planearla, planearla

 Celine Armenta Olvera

Cuidado y corrección: Socorro Romero Vargas

Docentes y estudiantes pueden situarse ante la enseñanza y el aprendizaje de manera gozosa en un acto profundamente humano de sentirse vivo. La clave para lograr esto es la planeación educativa que permite situarse ante la práctica educativa apostando por el futuro, por la creatividad, todo aquello que lanza a buscar horizontes de personalización. 

Celine Armenta Olvera, es una mujer inquieta y en búsquedas de innovación educativa, Cuando escribió este texto era directora del Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Puebla y sostenía que los docentes y los estudiantes perdemos muchas oportunidades de gozar en la dinámica áulica cotidiana por no planear hasta el último detalle, por no considerar formas creativas de evaluar, de que los estudiantes inteligan, abstraigan, aprehendan de la vida el patrimonio cultural y las oportunidades de crecer como seres humanos que porta la educación. 

Este texto lo presentó a manera de ponencia en el Coloquio de Profesores 2010 de la Preparatoria Ibero Tlaxcala y conserva vigencia como una provocación para todos quienes acopañamos proceso humanizantes: bien planeada la docencia permite actividades de promoción del aprendizaje significativo y se desatan los procesos de gozo tanto en docentes como en estudiantes.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Por una distorsión cultural y atávica, muy pocas veces hablamos de felicidad, gozo y placer como elementos constitutivos y legítimos de nuestra existencia. Procurarnos felicidad, gozo y placer es exigencia de nuestro “ser vivos”, lo cual somos de manera irrenunciable; si no vivimos, no somos. Esta procuración guía nuestras decisiones vitales: qué y cuándo comer, abrigarnos o no, descansar, dormir, soñar; y también la elección de pareja, de profesión y las primordiales elecciones cotidianas de seguir viviendo, de amar y seguir amando, de desperezarnos, bañarnos, llegar a trabajar.

Pero no sólo callamos el discurso sobre el gozo; también lo contrarrestamos. Desde una perspectiva crítica es claro que algunas profesiones, entre ellas la docente, se han envuelto en seudo valores cuyo cuestionamiento se evita y hasta se condena. Así, aunque ya no se define al docente como apóstol y mártir, se sigue considerando esencial cierto grado de estoicismo, de sufrimiento y sacrificio como parte de nuestro desempeño. La formación docente rara vez menciona al gozo, la felicidad y el placer como constitutivos del quehacer docente. Y quienes nos reorientamos hacia la docencia de manera más o menos autodidacta, tampoco solemos explicitar estas dimensiones.

Lo lamentable es que en nuestro caso “profesión es vida”. Otros profesionales pueden dedicar 40 horas semanales a un quehacer cuya principal finalidad es proporcionar los medios económicos, y quizás el estatus para gozar las restantes 128 horas. Pero en casos como el nuestro esto no es sano ni realista, y ni siquiera cabalmente posible. Fundamentarlo desborda esta ponencia, pero parece cierto que nuestra profesión docente nos acompaña inexorablemente al salir de las aulas.

viernes, 24 de abril de 2020

Para afrontar los desafíos, volver a los fundamentos de la educación. Diálogo con Martín López Calva

Autor: José Rafael de Regil Vélez, si quieres conocer más del autor, haz click aquí
Corrección y cuidado: Socorro Romero Vargas

El mundo entero ha atravesado por una serie de medidas inusuales por la pandemia del Covid-19. El confinamiento con la distancia física, el rompimiento de la rutina cotidiana, de la forma habitual de trabajo, la disminución inusual de la actividad económica han mostrado muchas señales que hay que atender, para la construcción de un mundo más humano.
Con esta entrevista comienza la presentación de una serie de charlas tenidas con educadores sobre los desafíos que tenemos que afrontar -seguir afrontando, sería más propio- tras la crisis de la emergencia sanitaria del 2020.

Un camino que lleva a la educación

A Martín López Calva (Puebla, 1961) “la educación le llegó casi casi por ser quien es”. Y lo sabe y lo ha llevado a una dimensión muy grande. Por eso charlar con él de temas educativos siempre es una gran experiencia.
                Nació en el seno de una familia de educadores y su vida escolar sucedió en el ambiente y el carisma de dos familias religiosas de gran tradición pedagógica, diríamos humanista de inspiración cristiana: cursó primaria y secundaria en el Colegio Trinidad Sánchez Santos, de los salesianos y el CCH (bachillerato) en el Instituto Oriente, de los jesuitas.
                Allí hizo experiencia en la pequeñez del trabajo y los encuentros de cada día de una teleología que propone que el proceso educativo encamine a poder vivir humanamente; es decir, siendo capaces de desplegar los dinamismos antropológicos fundamentales, esos que contribuyen a una personalización por, con y para los demás en el mundo, al que hay que adaptarse al mismo tiempo que transformar, para que haya condiciones mínimas para la vivencia de la dignidad humana.  
Tras la licenciatura en arquitectura -cursada en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), una institución humanista en la cual hoy es decano, comenzó el trabajo que lo conduciría por la senda de la pasión de su vida: docente e investigador educativo.

lunes, 20 de abril de 2020

Educación en Emergencia Sanitaria

Ana Pettinari. Publicado originalmente en
 https://www.facebook.com/ana.pettinari/posts/10158255546255948 

No hay que dejar de reflexionar en la educación, en la viabilidad de lo humano, en el llamado que tenemos. Hoy vivimos una pandemia y lo hacemos de manera global, como nunca antes. El ir y venir de opiniones, de información hacen que emerjan problemáticas, temáticas que son oportunidad dorada para consolidar nuestras prácticas y reinventar las que vienen.
Encontré este texto de Ana Pettinari: no tiene desperdicio en su extrema brevedad, sencillez, solo equivalentea su provocación y profundidad.

Lasillarota.com
Dejemos de decir que esto es Educación a Distancia. La Educación a Distancia es un tipo de educación que se da en un mundo conocido, donde todos siguen su rutina, donde las familias no están haciendo malabares entre el Home Office, pagar las cuentas, cuidar a los mayores. Donde los docentes no están en la casa con toda su familia compartiendo la misma computadora.
ESTO NO ES EDUCACIÓN A DISTANCIA. Esto es “Educación en Emergencia Sanitaria”. Y acá viene la complejidad, NUNCA ninguno de nosotros atravesó este tipo de educación. Entonces, ¿podemos seguir educando igual?, no. ¿Podemos seguir con los contenidos que teníamos pensado dar?, no. ¿Podemos mantener la cantidad de horas que teníamos estando en el colegio?, no. Esto, es una nueva forma de educar. Por eso necesitamos comunicarnos, probar, ver si funciona, corregir. ¡Comunicarnos! No juntar odios, broncas, no vernos como enemigos.