Caminar, vivir, compartir...

Durante años viajeros han apuntado en libretas sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades... Esta es una de ellas, con los apuntes al vuelo de este viajar por la vida . Estas notas brotan de lo que va pasando por mente y corazón en el auto, en la charla, al leer o mirar multimedia. Y se convierten en un espacio de convergencia entre los amigos, quienes también aquí pueden compartir los apuntes que van haciendo de su caminar por la vida.
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lunes, 14 de octubre de 2019

Vivir fit: la apuesta por construir una comunidad que busca vida saludable

José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más del autor, haz click aquí

Cuidado del texto: Socorro Romero Vargas, coach certificada de TRX. Si quieres conocer más de ella, haz click aquí

¿Es posible arriesgarse a invertir, al mismo tiempo que se dé un servicio social y humanamente pertinente al mismo tiempo que redituable? Esa era la pregunta que subyacía en el grupo de socios que en 2013 dio vida a Vivefit, una empresa que nació con la idea de ofrecer un plus en el universo de los gimnasios de Puerto Vallarta en términosñ de instalaciones, opciones de actividad física y de posibilidad de una vida saludable, como su nombre lo sugiere.
          Dos anécdotas nos explican en qué consiste la diferencia de su misión organizacional.
          Juan Carlos Flores, gerente general, nos comparte que en la aventura de seis años hay colaboradores y clientes que han vivido y presenciado historias como la de Alonso, que en los tiempos de la fundación llegó con un alto nivel de obesidad. Él y quienes lo acompañaron afrontaron un programa de diversas etapas que, al paso de los meses, redundó en la pérdida de más de 40 kgs, lo cual le permitió recuperar no solo salud corporal, sino anímica y emocional. Cuando dejó Vivefit, por emigrar de la ciudad, su gran contento y satisfacción lo convirtieron en promotor del gimnasio.
         Una socia tenía a un familiar enfermo de Alzheimer. El médico le indicó que debía llevarlo a realizar actividad física. Así, él y ella se integraron a la actividad de la piscina, donde las clases grupales se convirtieron pronto en un espacio vital para el paciente, no solo por la actividad física, sino también por sentirse perteneciente a un grupo.
          Estas experiencias y otras en las que los socios, al recuperarse y potenciarse como personas en la activación física, compartiendo con otras personas que tienen el mismo objetivo, han dado la pauta para superar momentos difíciles, como las temporadas bajas propias de Vallarta o la apertura de otras opciones, que traen consigo la disminución de asistentes al gimnasio.
            Para Juan Carlos Flores es claro: el aprendizaje de seis años ha llevado a apostar a que Vivefit se convierta en una comunidad, en la que las personas pueden buscar lo que necesitan en sus procesos de vida: actividad física, rehabilitación, retos personales, mejora de la salud, convivencia...

          Se trata de que la gente se sienta contenta por lo que vive, por lo que encuentra en las instalaciones, en términos de infraestructura y servicios; por con quienes coincide... porque se siente identificado. Se busca también que los colaboradores puedan vivir su trabajo en un buen clima y sintiéndose en casa, como los propios socios.
          Esto es lo que da ser comunidad y no solo una transacción comercial. Y la comunidad Vivefit abarca niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores: ¡Aquí, quien asiste puede sentirse a sus anchas!
           La apuesta de la fundación se ha confirmado: se puede dar un plus en el segmento de los gimnasios y este no consiste solo en habilitar aparatos, sino en ir más allá, hasta la construcción de una comunidad, una familia, como ya se ha señalado.
          Es este espíritu el que orienta las remodelaciones anuales, la oferta de clases fitness, el acompañamiento de los coaches e instructores, así como los momentos de convivencia que organiza el equipo de colaboradores; es el que anima a los socios a seguir presentes e invitar a sus familiares, amigos y conocidos a sumarse a la propuesta; el que mueve a los socios a seguir apostando en este proyecto..

         Seis años han dejado suficientes gratificaciones por los momentos difíciles superados y las experiencias remontadas. También han propiciado aprendizajes significativos para orientar el futuro inmediato, incluso el mediato, porque Vivefit quiere continuar siendo no únicamente el mejor gimnasio de Puerto Vallarta, sino un espacio cómodo, para sentirse en casa y que allí se construya la mejor comunidad para activarse físicamente, para relacionarse con personas que buscan bien ser y bien estar; en una palabra, para edificar en él estilos de vida saludable.


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viernes, 21 de septiembre de 2018

Estilo de vida saludable... ¿con qué se come?

José Rafael de Regil Vélez,si quieres conocer más del autor, haz click aquí
Socorro Romero Vargas, si quieres conocer más de la autora, haz click aquí 

Para vivir hay que tener buenas condiciones vitales

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Cuando nacemos en realidad somos casi nadie: un conjunto de posibilidades que habrá que convertir en persona, ser humano en relación consigo mismo, con los demás y el mundo en el que le tocó vivir.
          La labor humanizante va a ser más  viable si tenemos las cosas básicas para la vida humana: vivienda, seguridad, acceso al patrimonio cultural, educación y, en la base de todo ello, salud, que es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como bienestar físico, social y emocional.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Soy diabético y tengo mucho por hacer... Hacia una vida saludable


José Rafael de Regil Vélez

Una historia como la de muchos

Tuve una infancia normal para la década de los setenta: en la calle disfruté todo tipo de juegos, anduve tras pelotas de futbol, pedalee una y otra vez la bicicleta por la mayor parte de la ciudad. Mi juventud fue activa: los deportes de conjunto se me volvieron importantes y participar en competencias no menos, así que además de "cascarear" entrené volibol y basquetbol hasta los 25 años. Después comenzó a suceder lo "normal" en la vida del adulto: vino el trabajo, la vida familiar con hijos pequeños, y el dinamismo se fue transformando poco a poco -sin sentirlo- en algo más sedentario.
          A los 31 años tuve una lesión que terminó de completar el panorama: el tendón rotuliano derecho se desprendió de la parte inferior y hubo que ponerlo en su lugar y dejar poco más de cuatro meses de reposo total para que se reinsertara. Esa inactividad provocó mi primer gran subida de peso y una gran disminución de movilidad pues perdí figuradamente el 100% de masa muscular durante la convalecencia y los tendones estaban sumamente rígidos, además de que se alteró la mecánica del movimiento de la rodilla y eso me resultó incómodo. Debo decir que nunca rehabilité del todo.
         Diez años después, todavía con un gran sobrepeso, me rompí en dos el tendón rotuliano izquierdo, otra vez al proceso de rehabilitación en medio de una vida sedentaria y la prioridad de mi cotidianidad puesta en otras cosas de la vida: se hizo más difícil tener una vida saludable: poca actividad, poco descanso nocturno, sobrecarga laboral con stress...
         Pasó el tiempo. Un día sucedió que comencé a ver borroso, de una manera muy, pero muy anormal. Un par de jornadas después tuve mucha sed y allí sospeché lo que confirmé con el médico: el pancreas secreta insulina "defectuosa", así que la glucosa no puede ser asimilada adecuadamente por mi cuerpo; dicho más sencillo: soy diabético. Mi historia, hasta aquí, es como la de muchos: la plrioridad no es tuvo en vivir bien

La dejadez no tiene la última palabra

En mis conversaciones con el médico y las lecturas que hice entendí que para estar bien debía modificar mi forma de vivir cada día: actividad física, alimentación balanceada, menos carga de stress, mejor descanso, evitar infecciones y tomar la medicina que me indicara. 
          Para dar el siguiente paso
La primera tarea que acometí fue la de activarme. Recibí como obsequio un activity tracker (dispositivo para hacer seguimiento de mi actividad, que en esta caso fue de pulsera) y con él empecé a caminar. Era lo único que podía hacer: las piernas no daban para mucho, las rodillas me dolían y me sofocaba continuamente (¡¿Dónde habían quedado mis años mozos de deportista?!). 
          Entendí y asumí que si quería avanzar tenía que ser solo un día a la vez, una comida a la vez: en cada comida cuidar el plato del buen comer del diabético; en cada día dar al principio seis mil pasos, hasta llegar a 12 mil. Todo con una meta: controlar los niveles de glucosa.
          Fueron casi dos años de solo caminar, con una efectividad de más de 90%. Mejoró mi posibilidad cardiopulmonar, dejé de ampollarme los pies, corregí mi postura al andar. Llegó el momento de dar el siguiente paso: dejar el automóvil y utilizar como medio de transporte la bicicleta o el autobús urbano pero caminando varias cuadras a mi destino.
          Llevo año y medio como ciclista urbano. Tengo más fuerza en las piernas, puedo realizar un cardio más intenso, disfruto enormemente el viento en la cara, incluso la lluvia. Así que después de tres años llegó el momento de poner una nueva meta: la disminución de la medida de la cintura; por aquello del síndrome metabólico.
          Mi familia me provocó a entrar en un desafío para bajar de peso. Fue el disparador para entrar en la nueva etapa: revisar una vez más la alimentación, estabilizar las rutinas de cardio y dar un nuevo paso: la realización de ejercicios funcionales para fortalecer los músculos de todo el cuerpo, pero sin necesidad de utilizar aparatos que solo conseguiría en un gimnasio. Me he asesorado para ayudar a mi cuerpo en la casa, en el parque, organicé un desafío con mis compañeros de trabajo para que con metas individuales diferentes, compartiéramos que todos hagamos tres sesiones de ejercicio por semana.
          Hoy, tres años después, sigo siendo diabético, pero soy una persona muchísimo más activa: camino mejor, puedo subir y bajar escaleras más fácilmente (bajarlas me sigue costando por la falta de rehabilitación de los músculos de la pierna que estuvieron hipertrofiados durante mucho tiempo), realizo mis actividades diarias con más energía, como con mejor apetito. 
          Ha sido trabajo hormiga que me ha dado buenos primeros frutos. 
          Hoy sé que sí es posible ser una persona activa y con eso tener mejor calidad de vida a pesar de la diabetes.... o cualquier carencia de salud. El bienestar, el vivir bien, están al alcance de todos nosotros, solo es cuestión de comenzar con metas sencillas y trabajar en ellas un día a la vez; sin prisa y sin pausa.

miércoles, 25 de julio de 2018

Caminar... ¡Actividad física para todos!

José Rafael de Regil Vélez
Socorro Romero Vargas

No importa si todas las semanas pasas mucho o poco tiempo en el gimnasio ni si eres sedentario, amigo de los sillones... Lo importante es que hay una actividad que puedes hacer -todos podemos hacer- y que contribuye en mucho a vivir saludablemente, al bienestar personal e incluso familiar o grupal: caminar. No en balde caminar es el inicio y el fin de la vida: ¡todos nos alegramos cuando alguien comienza a caminar y todos admiramos al anciano que sale a caminar!

¿Caminar, eso qué?

Foto: archivo FTSR
Caminar es para la mayoría de las personas tan natural que no logran distinguir el papel que puede jugar para ellos en cuanto a su bienestar físico, emocional, e incluso para el mantenimiento de relaciones sanas.
               Sobre caminar hay ya mucho escrito y nunca está de más repetirlo: es andar sobre las extremidades inferiores y erguidos para trasladarse de un lugar a otro (cosa parecida dicen los diccionarios) pero es mucho más que eso: es una experiencia de encuentro con uno mismo, de respirar a otro ritmo sin necesariamente perder la posibilidad de conversar, es posibilidad de ensimismamiento y de mirar nuevamente la vida para reenfocarlo todo...
               Caminar es un acto de aprecio por uno mismo; poder abrir la vista y los demás sentidos para relacionarnos con la realidad de nuestro día a día de otra manera y de llenarnos de las bondades visuales, olfativas, auditivas de otros lugares; regalarnos la activación de todo el cuerpo de tal forma que nos regalemos un espacio saludable en el día (lo cual deberá ir acompañado de otras acciones).

Caminar... ¿cuánto? ¿cómo?

prayer: Oración: Para andar este camino
https://www.pinterest.com.mx/pin/528117493776857183/

Podemos hablar de dos tipos de "caminar": uno funcional y otro fitness.

              El primero hace referencia a las actividades cotidianas y que hacemos andando: salir de casa, ir al centro comercial, movernos dentro de la escuela o nuestra área de trabajo. Tiene que ver con nuestro funcionamiento habitual. La OMS nos recomienda que eso junte un total de diez mil pasos al día y los podemos hacer de todas las formas posibles: dejando nuestro auto en el lugar más lejano del estacionamiento, andando las mayores distancias en el centro comercial, bajándonos antes del trasporte urbano, subiendo más escaleras si estamos en un edificio.
               Esta actividad es provechosa en la medida que nos dinamiza, pero no nos da los beneficios que nos da caminar fitness.
               El caminar fitness supone que nos regalemos un tiempo consecutivo suficiente para que nuestro cuerpo entre en zona de cardio (aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, exigencia de trabajo de los músculos de diversas zonas del cuerpo). Se trata de un ejercicio aeróbico que está al alcance de prácticamente todas las condiciones físicas y presupuestos económicos.
              Una buena caminata es de alrededor de media hora a un paso que permita todavía la conversación con otra persona pero que eleve la frecuencia con la que respiramos. Avanzaremos un kilómetro en alrededor de 12 minutos (entre cinco y seis kilómetros por hora).
              Dado que será una actividad a la que nos entregaremos por completo en un tiempo destinado específicamente para ello podemos hacerlo en un parque, en un malecón o recorriendo las calles que más nos gustan de la ciudad; incluso, podemos hacerlo en un centro comercial si las condiciones meteorológicas o de seguridad lo exigieran.
              Caminar fitness permite que nos relajemos, que podamos aguzar los sentidos: mirar a nuestro alrededor, escuchar los sonidos que ordinariamente no oímos, respirar los aromas locales, poner orden en nuestros pensamientos, tener una buena charla con un acompañante. Las posibilidades son muchas.

Caminar por los senderos

Una especial mención merece el senderismo, en cualquiera de sus modalidades (hiking, trekking, campismo). En él podemos literalmente re-crearnos por el contacto con nosotros mismos (dinamizamos prácticamente todo nuestro cuerpo, subimos y bajamos la frecuencia respiratoria y cardiaca, recibimos infinita información a través de todos los sentidos), con quienes nos acompañan (generando lazos solidarios de apoyo, compartiendo los momentos agradables, estableciendo pequeñas metas comunes) y con la naturaleza (al andar los senderos vivimos nuestra relación con lo natural de otra manera).
Foto: archivo FTSR
              El senderismo es una actividad compatible con muchas actividades más: tú puedes tener una disciplina de gimnasio o práctica deportiva que ocupe tus días de la semana y regalarte en fin de semana una salida de tres o cuatro horas en las que disfrutarás enormente de ti, pues hay senderos para todas las capacidades de respuesta física que hay: senderos planos, senderos elevados, que requieren más fuerza en los pies, que suponen cosas como atravesar ríos, arroyos, etc.

Caminar es para todos

Caminar es una actividad que todos podemos hacer, nos procura diversos beneficios físicos, emocionales, incluso reflexivos, nos abre a posibilidades de socialización... y todo a precio muy bajo. Si eres ejercitador experto o novato puedes caminar y esto te relajará, te fortalecerá, contribuirá a tu quema de calorías, a que te relajes. Solo debes decidirte, y si quieres irte equipando, en otro momento te podemos compartir las recomendaciones básicas para tu caminar funcional y fitness.


             

sábado, 14 de julio de 2018

Actividad física, re-creación y descanso: el placentero uso del tiempo libre

Socorro Romero Vargas / José Rafael de Regil Vélez

Éste pin accede a un estudio realizado en España acerca de la actividad física en la población adulta en 2009.
https://www.pinterest.es/pin/623044929668736885/
¡Es fin de semana! Exclamamos con júbilo y con algo de expectativa (también podría decirse: ¡Es puente! ¡Son vacaciones!) porque es tiempo para el descanso: levantarse tarde, romper el ritmo, disfrutar la noche... Y muchas veces resulta que vuelven los días "normales" y uno se encuentra más cansado, sin mayor disposición...  Y es que el descanso no llevó a la recreación.
         En una publicación anterior de Fitness & Trekking SR decíamos a raíz del fin de semana que el descanso ha de llevar a la re-creación: a que lo que somos se re-cree para poder vivir la vida diaria en bienser y bienestar.
         Hoy te compartimos una reflexión sobre el papel que puede jugar la actividad física en la recreación del tiempo libre.

Descansar... haciendo adobes

Hace algunos años las personas mayores solían decir que había que "descansar haciendo adobes" y con ello se referían a que el descanso no es inactividad, sino es acción en torno a aquello que nos da otra perspectiva y relación con nosotros mismos.
          De entonces a la fecha sabemos más cosas. Una de ellas que es regalarnos tiempo para una acttividad física lúdica, placentera, es algo que nos lleva a rehacernos con nosotros mismos, que nos da la posibilidad de convivir de otra manera, incluso de relacionarnos con la naturaleza y llenarnos todos los sentidos del mundo en el que somos parte.

Actividad para todas las posibilidades

En esto de la actividad física que nos recrea hay una buena noticia: se puede hacer algo en espacios cerrados o abiertos, con costo y sin costo. Van algunas sugerencias:

  • Si eres de quienes van entre semana al gym con o sin aparatos, te puede convenir salir a caminar, correr o andar en bicicleta. Lo primero tiene la ventaja que te pone en zona de cardio, pero también te da la oportunidad de gozar el lugar que escojas, de compartir con personas con quienes salgas. 
  • Bailar.... no falla. Si te gusta la música y tienes invitación no hay más qué pensar: deja salir todo el ritmo que hay en ti, junto con las risas y el buen humor que bailar trae consigo.
  • ¿Hay niños en casa? Es el momento de regresar un rato a los juegos infantiles, con la pelota, el resorte, los círculos pintados con gis en el piso: los pequeños te amarán y tú lo disfrutarás enormemente.
  • La "cascarita" de fin de semana funciona si quieres ir a un parque y desempolvar al deportista que llevas dentro, a menos que estés ya inscrito en algún equipo y participes en torneos de copa o liga. El deporte por mero placer alegra el día.
  • Aprovecha los desniveles de la zona en la que vives para poner tu cardio en lo más alto: sube y baja escaleras; asciende un cerro, de esos que hay en varias ciudadades, que no debe ser una gran altitud, sino un pretexto para subir y bajarlo.
  • ¿Algo un poco más holístico? Una buena salida de senderismo puede ser lo que necesitas para re-constituirte: el senderismo es una actividad muy completa e ideal para hacerla en grupos pequeños. Todos los músculos se ejercitarán de alguna manera, tus pulmones se llenarán de aire y el resto de los sentidos de los colores, olores, texturas de lo que se tope en tu camino.
Como verás, en este listado no está limpieza de refrigerador, trapeado de piso o sacudido de muebles, sino actividades que te invitan a lo esencial: darte un tiempo en tu tiempo libre para activarte de manera lúdica, placentera, diferente al resto de la semana. Este será un buen aporte para tu estado anímico, para la salud física (casi todos los sistemas del cuerpo saldrán beneficiados), para la convivencia con aquellos que te convoques para pasar un buen rato.
         El fin de semana -o los días de asueto- no colma la necesidad que tenemos de tener actividad física diaria al menos 30 minutos entre semana, pero sí da su aporte para el balance saludable que necesitamos para bienvivir.
         Disfruta un rico y recreativo tiempo libre...