Ignacio de Loyola al habla
Un vistazo a la obra de Ignacio de Loyola nos permite ver que para él el ser humano vive en un proceso permanente de autodescubrimiento. Nunca está acabado. Todo el tiempo aprende, crece, madura, evoluciona y tiene siempre la posibilidad de reconstruirse, es alguien inacabado. Está en constante hacer para ser y encuentra en la libertad el respiro que le da vida y le permite conocerse desde sus diversas dimensiones.
La
libertad buscada la va encontrando en la medida que se desprende de lo que lo
limita y lo ata. Ideas y prácticas que precisamente muchas veces lo aprisionan
y lo mantienen confundido sobre lo que realmente quiere y desea alcanzar.
Una
manera de comprender esta percepción del ser humano puede ser desde la
Espiritualidad Ignaciana. En el número 25 del texto de los Ejercicios
Espirituales Ignacio de Loyola hace un planteamiento que nos ayuda a
identificar la recuperación de la libertad, a través del Principio y fundamento,
al que puede entendérsele como un sentido originario y originante que da
significado a nuestra vida. Leamos para después reflexionar sobre ello en
relación a la libertad y la experiencia del confinamiento que en este tiempo
estamos teniendo por la pandemia.
El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante eso, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la faz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para el que es criado.
De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar dellas, quanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, cuanto para ello le impiden.
Por lo qual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce al fin para que somos criados.
