Autor: José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más del autor, haz click aquí
Hace ya algunos ayeres vivía con un grupo de amigos jocosos. Diariamente reíamos, broméabamos por cosas triviales, con juegos de palabras, por sucesos chuscos. Por supuesto que siendo jóvenes más de una vez nos hicimos bromas, nos burlamos e incluso recurrimos al sarcasmo para mostrar nuestra superioridad cuando teníamos diferencias.
Una vez uno de nuestros educadores confrontó nuestra forma de relación... No recuerdo todo lo que nos dijo, pero sí las palabras con las que comenzó a interpelarnos: "Hay risas que liberadoras; pero también risas opresoras". Al menos a mí me acicateó: al paso del tiempo habíamos fincado nuestros lazos -que conservamos varias décadas después- a base de buen humor, ese estímulo que lleva a la risa liberadora; pero también nos habíamos ridiculizado, sobajado, agredido también con humor, pero el que lleva a la risa opresora.
