Caminar, vivir, compartir...

Durante años viajeros han apuntado en libretas sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades... Esta es una de ellas, con los apuntes al vuelo de este viajar por la vida . Estas notas brotan de lo que va pasando por mente y corazón en el auto, en la charla, al leer o mirar multimedia. Y se convierten en un espacio de convergencia entre los amigos, quienes también aquí pueden compartir los apuntes que van haciendo de su caminar por la vida.
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miércoles, 22 de marzo de 2023

La promoción del cuidado de lo esencial en mi labor educativa

 Autor: Coczy Daniel Vargas Samano

La promoción del cuidado de lo esencial en mi labor educativa es una ponencia presentada por su autor en el coloquio del mismo nombre, en noviembre de 2022, en la Preparatoria Universidad Instituto Irapuato. Forma parte de la categoría ColoquiosPUII de los Apuntes en el camino que compendia estos textos como parte de la reflexión - acción de educadores en la brega de su día a día.

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En el marco del programa Me cuido, te cuidas, nos cuidamos, lo cuidamos que se lanzó en las preparatorias de la Universidad Instituto Irapuato en otoño del 2022, presento esta reflexión, compartida inicialmente en el coloquio semestral de profesores de la institución. 

Reconociendo mi ignorancia sobre el significado ciertas las palabras del título, me vi forzado a comenzar por una humilde labor, revisar el diccionario, la Real Academia Española (RAE) define “promoción” como, “acción de impulsar la realización de algo”; “cuidado” como, “hacer bien algo”, y “esencial” como “lo invariable y permanente”.

Habiendo aclarado mis dudas iniciales, encontré rumbo para esta ponencia ¿Cómo, en el aula, impulso a que se cuide lo invariable y permanente? Teniendo en cuenta que el marco del programa “Me cuido, te cuidas, nos cuidamos, lo cuidamos” son los procesos humanizantes que promueve el modelo educativo Instituto Irapuato. 

Desde el Modelo Educativo del Instituto Irapuato (MEII), comprendo que solo ahí podremos responder ¿Qué es lo invariable y permanente?, lo mínimo y más importante que debería de estar adquiriendo la persona en un aula del Instituto Irapuato, según nuestro modelo educativo son las competencias, que son claves para el desarrollo personal. A saber, la inclusión, la ciudadanía activa y el empleo. Entendidas como una combinación de destrezas, conocimientos, aptitudes y actitudes, que disponen a aprender, a trabajar colaborativamente, reconociendo el contexto.

Nuestro modelo educativo las clasifica en: 

a) Básicas, que refieren al lenguaje, la comunicación, el razonamiento matemático, las relaciones interpersonales y el uso de tecnologías. 

b) Conceptuales, que ayudan a identificar, interpretar y aplicar conceptos sobre el origen y evolución del pensamiento en diversas ciencias y disciplinas, y flexibilizar el pensamiento ante los cambios de estas. 

c) Metodológicas, que fortalecen el dominio de los métodos de estudio, investigación y análisis, con la finalidad de comprender los problemas personales, sociales, tecnológicos y científicos. 

d) Técnicas, que proporcionan la base para el desarrollo de las habilidades operativas, que se pueden entender como la capacidad, destreza y actitud adecuada para ejecutar una actividad. 

e) Profesionales, que consiste en la búsqueda y manejo de información, y en el desempeño eficiente y eficaz para el desarrollo y evolución de la profesión. 

f) De formación integral, que consiste en el uso de las competencias anteriores para la comprensión y acción ante los problemas sociales.

Enlistadas de ese modo parece una tarea extenuante e imposible, pero el MEII nos da algo más, el cómo lograrlas, y propone el constructivismo social, que es un modelo basado en el constructivismo, una corriente psicopedagógica que incluye elementos de las teorías del aprendizaje, que afirma que las personas están inacabadas y que tiene la necesidad y/o el compromiso de hacerse, de construirse, de acuerdo a sus propósitos o necesidades; en este afán de construirse se ve impulsado a hacer y a interactuar, entendiéndose el “hacer” no solo como algo externo de la persona, sino también con los cambios de juicios y actitudes al interior de la persona, y para lograrlo requiere de un medio.

Este “hacer-interactuar” le permite, a la persona, construir su concepto de realidad, al estar imposibilitado de conocerla en sí misma y pudiendo conocerla solo a través de los mecanismos cognitivos que son consecuencia de experimentar las situaciones y los objetos, se capacita para transformarlos, este “conocer-transformar” permite decir que la persona es un ser abierto al conocimiento de la realidad y a la transformación de esta, ahora, el constructivismo social nos indica que el conocimiento además de formarse a partir de las relaciones persona-medio, el entorno social es muy importante, de manera que los nuevos conocimientos se forman a partir de los propios esquemas de la persona, producto de su realidad y su comparación con los esquemas de los demás, en esencia indica que el individuo es el resultado del proceso histórico y social, donde el lenguaje desempeña un papel esencial, pues se ha reconocido que lo humano existe en el proceso del conversar, somos humanos en la dinámica entrelazada de nuestra corporalidad con nuestro conversar, de manera que si suprimimos el lenguaje, desaparece lo humano. (Maturana & Bloch, 1985, citado por Ortiz, 2015).

El MEII reconoce la importancia de nuestra labor docente y nos encomienda:

  1. Planificar el curso desde la evaluación formativa y las experiencias que vamos acumulando en el tiempo. 
  2. Innovar desde la investigación de nuestra práctica docente, considerando las dificultades de los alumnos en nuestros cursos y su por qué; las actividades reales, complejas y motivantes que desarrollen el pensamiento y la solución de problemas, facilitando el logro de los objetivos del curso, y la forma en la que estamos evaluando los aprendizajes. 
  3. Motivar a los alumnos y motivarnos con los alumnos, con pasión por nuestra disciplina y por la enseñanza. 
  4. Ser modelo para los estudiantes en el dominio de las competencias básicas, como profesionales, y como ente solidario, buscando encontrar respuestas. 
  5. Retroalimentar para confirmar y validar la construcción de conocimientos, opiniones, valores y actitudes de los estudiantes, siendo tolerante, respetuoso y responsable al corregir y ofrecer puntos de vista diferentes a los del estudiante. 
  6. Fomentar la construcción de conocimientos como fenómeno interno y propio de cada estudiante, pero facilitando las condiciones para que ocurra, considerando los conocimientos previos del estudiante; relacionando los conocimientos con las experiencias y las emociones, y cuestionando a los estudiantes con cierta frecuencia y en momentos oportunos. 
  7. Propiciar la colaboración entre estudiantes. 
  8. Evaluar la solución de casos reales, el diseño o ejecución de un proyecto, el diseño de una estrategia o un producto, todo en ambientes complejos, ambiguos y reales.

En mi aula la educación es constructivista porque da sentido y significado a la experiencia de la persona con el objeto de aprendizaje; es colaborativa a través del trabajo en equipos de líderes, es cooperativa, porque las personas aportan, observan, modelan y regulan de forma común e intencional las contribuciones de cada persona, construyendo un conocimiento mediado por las personas dentro del aula, es conversacional, mediante el uso del diálogo y la interacción permanente dentro del aula y fuera de ella, generando un espacio seguro donde cada persona reinterpreta sus conocimientos acerca de la realidad; es contextualizada, al promover el empleo de tareas significativas.

Para mí, educar significa crecer, desarrollar capacidades y madurar, una buena educación debe dejarnos, una disposición permanente a seguirnos superando con un hábito razonable de autoexigencia, es decir, buscando ser razonablemente mejores pero moderados por el espíritu de cooperación, el sentido común y la solidaridad con los demás, sobre todo con los más débiles; creciendo en amor propio y humildad, capaces de compartir con los demás nuestra propia vulnerabilidad y reconociendo nuestras capacidades sin por ello separarnos de los otros, ser fuertes sin usar el poder para oprimir, ser seguros sin ser arrogantes, asumiendo siempre nuestra falible condición humana, lográndose a través de la interacción personal, cotidiana e íntima entre el docente y el alumno.

Reconozco a la educación como un proceso de interacción entre personas, sin buscar, ni hacer cosas extravagantes y más bien regresando a lo esencial, donde la calidad de la educación depende de nuestra calidad en lo pedagógico, lo disciplinar y lo humano, pues solo transmitimos lo que somos, las experiencias personales de las que adquirimos nuestra visión de lo que es una vida de calidad, algo de sabiduría y algunas virtudes venerables que no pasaran de moda; un poco de compasión, solidaridad, respeto, veracidad, sensibilidad a lo bello, lealtad a la justicia, capacidad de perdón y a veces de indignación, tomándonos siempre con sentido del humor y esforzándonos porque el estudiante llegue a ser un poco mejor cada día, y así, puedan cumplir decorosamente con el cometido de convertirse en personas que estén a la altura de hacerse cargo de sí mismos y de los demás. Pues, un ser humano emerge como una persona adulta cuando en su conducta cotidiana surge espontáneamente como una persona autónoma y ética, capaz de colaborar desde el respeto, cuidándose, invitando a la otra persona a cuidarse, cuidándose los unos con los otros, y cuidando de su medio y lo que ahí se encuentra, pues no tiene miedo a desaparecer en la colaboración.

 

Referencias

Real Academia Española: Inicio. Retrieved November 10, 2022, from https://www.rae.es/

Fomento educativo cultural. (2015). Modelo educativo Instituto Irapuato. 

Latapi Sarre, P. (n.d.). Conferencia magistral al recibir el doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma Metropolitana. Perfiles educativos, XXIX(115), 113-122. Ortiz Ocaña, A. (2015, Julio-Diciembre).

La concepción de Maturana acerca de la conducta y el lenguaje humano. CES Psicología, https://www.redalyc.org/pdf/4235/423542417011.pdf

jueves, 2 de febrero de 2023

Las fiestas de la Candelaria

Juan Antonio Aldaco Aldaco. Si quieres conocer más del autor haz click aquí

Hay fiestas y tradiciones mexicanas que al paso del tiempo han desgastado un poco su sentido. Volver a sus orígenes, a las intenciones primigenias de su simbolismo, nos permite trasladar a nuestros días su sentido y su significado y establecer la conexión que por ser humanizante trasciende tiempos, lugares, formas y, que en el fondo, permite reconocernos compañeros de un mismo camino.

En nuestros Primeros apuntes Juan Antonio Aldaco Aldaco, joven filósofo, nos comparte su explicación sobre las fiestas de la Candelaria. 

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Ya lo decía el Nobel Octavio Paz en su libro El Laberinto de la soledad, que el mexicano busca cualquier pretexto para hacer fiesta. El mexicano celebra día de muertos, inicio de la revolución mexicana, día del grito o inicio de la lucha de independencia; día de la madre, del padre, del abuelo; navidad, año nuevo; bodas religiosas, bodas civiles, bautizos, lo que sea; sobran los motivos civiles o religiosos para hacer fiesta. La fiesta es parte de la identidad al mexicano. 


Cuando me propuse escribir este texto busqué las fiestas que celebra el mexicano en febrero y encontré tantas como para, si sonar avorazado, celebrar una por semana. De entrada, comienza el mes con la fiestas de la Candelaria, le sigue el aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; a medio mes nos preparamos para demostrar cariño el día del amor y la amistad y un día después celebrar el aniversario de la fundación de nuestra querida ciudad de Irapuato; para cerrar el mes nos encontramos el día de la bandera el 24 de febrero; y para no olvidarnos de la familia el aniversario de matrimonio de mis padres y hasta el "cumple” del abuelo.

Pero hablemos del día de la Candelaria, qué es, qué se celebra, por qué comemos tamalitos con atole, a continuación algunos comentarios. En primer lugar, y lo que más nos importa, "los tamales", tradición deliciosa. Es importante recordar que partida la rosca a quien le sale el monito (niño Dios), le tocan los tamales, tanto cuantos se requieran para los que participaron en la rosca. Dicho lo anterior, "se armo" la cena. Sin embargo, este asunto no queda ahí, tiene su razón de ser.

 

Foto: Juan Antonio Aldaco

Primeramente, las fiestas de la Candelaria son tradición cristiana y no son aisladas, son culmen de las celebraciones del nacimiento de Jesús y comienzan con el adviento (espera), nacimiento, visita de los Reyes Magos, bautizo y cuarenta días después de este, el dos de febrero, tenemos la presentación del niño Jesús al templo. A esta fiesta se le conoce popularmente como fiesta de la Virgen de la Candelaria, pero, ¿sabemos por qué? Tradicionalmente en la celebración de esta fiesta se incluye una procesión y la bendición de velas que simbolizan la figura de Jesús que viene como luz a iluminar a las naciones, a esta celebración se le conoce como "Misa de las luces".

 La fiesta de la Candelaria es un sincretismo entre la tradición católica de los pueblos cristianos y la tradición de los pueblos precolombinos; estos últimos celebraban el Atlacahualo donde hacían gran fiesta a los dioses del agua o de la lluvia celebrando la entrada del año nuevo y los primeros se sirvieron de estas celebraciones para facilitar sus labores evangelizadoras. 

Cabe señalar que, en las fiestas celebradas por los pueblos precolombinos por el inicio de las fiestas del agua o de la lluvia al inicio del año nuevo, era costumbre regalar maíz y lo representaban iconográficamente con mazorcas; posteriormente, en la labor evangelizadora de los primeros cristianos en América, y para no perder la costumbre se siguió regalando maíz en diversas presentaciones durante las celebraciones, de ahí viene la tradición de regalar tamales y atole de maíz para dicha fiesta.

Resulta importante, como mexicanos, no quedarnos en la fiesta por la fiesta, sino comprender y transmitir las razones de esta, que si vamos a “echar” la casa por la ventana para celebrar, lo hagamos sabiendo de donde viene y a donde va. Por lo anterior, vale la pena tomar conciencia del sentido de las celebraciones que hacemos, comenzando por la fiesta de la candelaria que celebramos en estas fechas. 

Foto: Juan Antonio Aldaco
Sin embargo, resulta lamentable gozar de los asuetos que marca el calendario en honor a acontecimientos cívicos o religiosos ignorando lo que aconteció o lo que se festeja ese día, podemos incluso, pelear que se nos permita el goce de faltar al trabajo o a la escuela por determinada fecha, ignorando el acontecimiento o sentido de la misma, dígase navidad, fiesta de la Virgen de Guadalupe, triduo pascual, entre otras.  

Considero que es un deber cívico conocer y compartir la cultura y las tradiciones con las nuevas generaciones, que aquello que nos ha formado se conozca y se transmita a los que siguen en la historia, que aquellas buenas costumbres que nos han forjado la identidad se preserven en los hechos que acontecerán en la historia.

Que tus fiestas de navidad, querido lector, hayan sido pretexto para hacer comunidad y que en este 2023 en tu vida existan frutos abundantes, sabedores que la luz de una fe compartida nos permite compartir el maíz, el alimento, la vida misma.

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martes, 22 de febrero de 2022

Si lo que sabes no te sirve para ser libre... ¿qué sabes?

Autor: Andrés Felipe Fernando Ortiz

Este texto, que muy amablemente ha sido Andrés Felipe para los Apuntes, contiene una reflexión sobre la persona, su libertad, el sentido de vida y la forma en la que estas dimensiones antropológicas interpelan a la educación, a lo que debería ser ella. Hay ideas muy interesantes y provocativas que bien vale la pena compartir.

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 Dios ha muerto, el hombre también...


“Dios ha muerto. Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado”, citó Nietzsche alguna vez, convirtiéndose hasta hoy en día, en una frase que todo aquel que se ha pronunciado ateo, ha mencionado, aunque sea para sus adentros. La cuestión aquí es que el autor no se refería a que existió un Dios y luego murió, sino que es una metáfora que explica cómo, con la llegada de las ideas de la ilustración, se rompieron los cimientos del saber y la moral de la historia de la humanidad, que otorgaba, para bien o para mal, un sentido a la existencia. Dios, entonces, fue reemplazado por la ciencia, la razón y el progreso.
Y es lógico aceptar que esta transición nos ha dado lo que tenemos, sin embargo, esta fe ciega por el progreso científico nos llevó a olvidar que la base de la civilización occidental era el cristianismo, que por mucho tiempo dotó al existir de una verdad. Por tanto, la nueva verdad se fundamentó exclusivamente en el método científico que, cual ironía, fue creada por los mismos cristianos.
Este proceso, encaminado a formar el ateísmo como tal, supliendo a Dios por el hombre, generó una actitud poco humanista, como bien menciona De Regil (2020) el hombre “se quedó sin Dios, pero perdió también al hombre al convertirse en indiferencia por haberse quedado sin el andamiaje que le proporcionaban las creencias implícitas de la cultura moderna” (p. 13).
Es conveniente específicar que la modernidad, que se extiende desde la revolución industrial hasta el siglo XX, dio la oportunidad al ateísmo de reemplazar, como ya se mencionó, a Dios, lo cual fue positivo porque no dejó ese lugar vacío, lo ocupamos nosotros, ahora éramos los responsables de nosotros mismos. Sin embargo, actualmente vivimos en la era de la posmodernidad que, a diferencia de su predecesora, no suple nada, sino que pretende deshacerse de la idea divina, incluido Dios.

Ni un solo viaje, ni en el mismo bote

Es adecuado aceptar que por este posmodernismo en el que estamos navegando, no viajamos en un mismo barco, ¡Qué bueno fuera! sino que la mayoría lo hace en pequeños botes que sobreviven apenas a las olas constantes de la vida, curiosamente no todos anhelan una tierra donde asentarse, sino una isla a la que llegar y disfrutar para, posteriormente, continuar con su travesía, regresando al vaivén, en busca de una isla mejor.
Mas el problema de nuestra época, estimados compañeros, no es el ateísmo, aunque pareciese, sino la indiferencia y no me refiero solo la religiosa que llevó al cristianismo a la crisis que enfrenta actualmente, sino a la indiferencia hacia el humanismo. Por poner un ejemplo, he escuchado a muchas personas exclamar que preferirían ver morir a otras que a un perro, esto después de haber llorado con un video donde alguien salva a uno de morir. La cuestión es preocupante por dos cosas: En primer lugar, la expresión dicha con tal desdén hacia la vida humana y, en segundo, que tal reflexión y emoción dura hasta que deslizamos el dedo por la pantalla de nuestro celular, hasta encontrar un video simplón que nos entretenga diferente o que nos cause gracia.
La indiferencia es peligrosa porque no es exclusiva de los creyentes o de los ateos, sino de todos y es curioso, porque, desde mi experiencia, he visto que muchos de mis congéneres, incluyéndome, sufrimos por la carencia de un sentido y pues, hay quienes lo buscan en coaches de vida, en videos motivacionales, yendo a terapia, etcétera. No se me malinterprete, no es malo buscar respuestas, pero no podemos esperar que alguien más nos diga las respuestas a preguntas que no nos hemos hecho.
Carentes de sentido, no nos queda de otra que anclarnos a las cosas materiales, líquidas, a fin de sentirnos medianamente bien. La situación no es fácil porque sentimos que casi todo nos obliga a seguir determinados por lo externo, en cambio, si nos diéramos cuenta que además somos seres indeterminados y que nacimos con todas las herramientas disponibles para encargarnos de lo que nos carga, estaríamos más cerca de alcanzar lo que todos deseamos, la mayor realización, la libertad, que bien puede concebirse como la capacidad de ruptura con todo aquello que nos impide determinarnos, coexistiendo con, por y para los demás. Estamos, sin lugar a dudas, llamados a la libertad.

Reivindicar el sentido

Es necesario mencionar, en este punto, al método trascendental, pues es la manera más real para que recuperemos ese sentido que buscamos y no terminamos de encontrar, porque sólo nos limitamos en la mismidad y esta por sí sola, no basta, puede justificar nuestra existencia, de manera muy superficial, pero nada más. El acto de vivir humanamente, radica en hacerlo en alteridad, pero reconociendo y valorando nuestra mismidad. En otras palabras, existo con, por y para el otro, más eso no implica que deje de ser yo mismo.
Esta convivencia en humanismo, requiere también reconocer a la ética como aquello que más te realiza y si bien, a diferencia de la moral que puede entenderse más como esas ideas heredadas de generaciones pasadas que nos sirven como referencia de comportamiento socialmente aceptado, el actuar ético es personal pero solo existe en dialogo con los demás. Una vida ética consiste, entonces, en adaptarnos y transformarnos, pues, aunque seamos seres limitados estamos llamados a trascender, construyendo el sentido de la vida que nos soporta constantemente.

Educar en la ética y el sentido

Culmino mi texto reflexionando sobre nuestro quehacer educativo visto desde los problemas y soluciones que mencioné:
Es importante atender nuestra realidad para evitar que nuestra práctica educativa sólo se quede en la superficie de "dar clases y vigilar que los estudiantes se porten bien". 
Para ello, debemos reconocer nuestro concepto de ser humano y replantearlo si es necesario, evitando ese sentido utilitarista, pensando en qué actividad puede ser más eficiente o hará que el alumno alcance un objetivo a fin exclusivo de una calificación aprobatoria. Como trabajadores de la educación, tenemos la oportunidad de generar ese sentido que no todos pudimos entender fácilmente.
Si al alumno le podemos mostrar el método trascendental, cobijándole con humanismo y ejemplo ético de nuestra parte, nuestro futuro está asegurado, y digo nuestro porque somos por y con el otro, no hay que olvidarlo, y al propiciarle las herramientas para la libertad a un alumno, estamos contribuyendo a la libertad de todos. Porque si lo que sabes, no te sirve para ser libre, ¿Qué sabes?

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lunes, 13 de diciembre de 2021

¿Pedagogía que habla de la autonomía o pedagogía de la autonomía?

 Autora: Graciela Isabel Huerta Bedolla

Los seres humanos nacemos llamados a pasar de la casi total heteronomía de la primera infancia a la mayor autonomía en la que con, por y para los demás somos lo más nosotros mismos que nos es posible. 
Se supone que quienes han andado el camino de la vida se ponen al lado de quienes en la minoría de edad lo comienzan y crear condiciones para que se descubran en proceso de autonomización y que los grupos de adultos proceden como un conjunto de personas autónomas que son capaces de co-crearse, de ser corresponsables.
Grace, como conocemos los amigos a la autora, nos comparte sus reflexiones sobre uno de los grandes pendientes que tiene nuestro sistema educativo y de formación permanente. Le agradecemos su contribución.

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A lo largo de los últimos años, mucho se ha dicho sobre la importancia de dejar la “escuela tradicional” atrás. Concretamente, se habla sobre la necesidad de aplicar modelos educativos activos, críticos y participativos, fundamentados en estrategias flexibles y recursos diversos. Como cualquier discurso, estas palabras se dicen fácil, pero es en la práctica que se vuelven más complejas. El reto es que, independientemente del rol que tengamos en el proceso de transformación educativa, seamos alumnos o docentes, ambos nos enfrentamos a la misma tarea: dejar ir los viejos hábitos.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Una buena compañía para nuestro transcurrir.. la filosofía y su papel en nuestras vidas

Autores: Jorge Alberto Cervantes Urbiola, Paulina Michelle Romero Tenorio, Iñigo Sánchez Trujillo, Rafael de Regil

thumbnail_humanities.jpg (688×358) (unesco.org)

La Filosofía en la mente y el corazón

2021, tercer jueves de noviembre: Día mundial de la filosofía, celebración de la muy controvertida praxis -en realidad forma de vida- nacida como hoy la entendemos hace unos 25 siglos, pero que es connatural al ser humano.

Lo hemos dicho en este blog (APUNTES EN EL CAMINO: La desgracia del tiempo plano... resignificar la vida resignificando los días (misapuntesenelcamino.blogspot.com): a los humanos no nos gusta vivir el tiempo nada más transcurriendo, como si fuera algo plano. Ideamos formas para re-cordar, traer a la mente y el corazón, las cosas que nos resultan significativas.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Carta de un día bueno para los días malos

Autora: Rosalía Pellat Pesqueira

Agradezco a Rosalía que nos permita publicar esta carta, que puso inicialmente como post en su biografía de Facebook (https://www.facebook.com/rosalia.pellatpesqueira/posts/4804528532891824). Sus letras ayudan a ver un poco diferente esos días que "no nos calienta el sol"... Para esos momentos, también puedes leer las provocaciones de Santo Tomás para los momentos de tristeza (https://misapuntesenelcamino.blogspot.com/2019/02/fuera-la-tristeza-provocaciones-que-nos.html)

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Hace varios meses escribí esta carta y hoy la quiero compartir contigo: 

Querida Lía: 

Hoy quiero decirte que la vida es un proceso dinámico, días buenos y no tan buenos , subidas y bajadas. 

Quiero compartir contigo algunos tips que me han ayudado a salir adelante. Cuando sientas que tus pensamientos te agobian, que no tienes claridad en tus decisiones, cuando te sientas distraída realiza una pausa, respira profundo, encuentra tu armonía, escúchate , dialoga contigo misma y llénate de esos pensamientos positivos que te dan confianza y seguridad. 

Cuando sientas ansiedad , busca la manera de ejercitarte, alimentarte sanamente y hacer esas actividades que te gustan. 

Cuando sientas tristeza crea música, escribe un poema , visita y plática con una buena amiga , amigo. 

Cuando no encuentres tu armonía conecta con la perfecta sintonía: Dios.  Él estará ahí esperándote para restablecerte para que seas tú misma. 

Cuando sientes que nadie te toma en cuenta o que alguien tiene un actitud negativa sobre ti , libérate de ella y deja ir lo que no te corresponde. Cada uno es responsable de sus sentimientos y acciones. 

Cuando te quieras comparar pregúntate realmente cuál es tu verdadera necesidad. 

Cuando sientes que no eres tú misma , tómate un té o café y reflexiona sobre tus reacciones y actitudes. No olvides regresar a tus raíces. 

Cuando quieras descansar y sentirte amada consiéntete a ti misma y consiente a los que amas a los que están cerca de ti.


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jueves, 1 de octubre de 2020

¿Y SI LA REALIDAD FUERA DISTINTA?: MI BÚSQUEDA POR UNA EDUCACIÓN HUMANIZANTE

Autor: Francisco de Jesús Romero Ortiz
Cuidado y corrección: Socorro Romero Vargas

Desde su experiencia en búsqueda humanizante, Francisco de Jesús Romero Ortiz comparte la convicción del acompañamiento que tiene a dar luz, a ver la realidad como un conjunto de posibilidades para ser humanos.
En este novel apunte el filosófo y poeta tlaxcalteca nos invita a pensar en la posibilidad de una realidad más real -fuera de la caverna platónica- y por ello distinta a las muchas apariencias en las que vivimos y el papel que la educación puede jugar en esta apuesta, la del hombre que logra salir de la sombra para enfrentar la luz de ser persona con los demás en apertura a la verdad del mundo. 
Que disfrutes este apunte...

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Como relámpago que sale del Oriente y resplandece en el Occidente, la propuesta de que la persona humana es potencia que germina en el mundo y se va delimitando como quien puede ser en su hacer, ha dado significado a mi práctica docente. 
            A partir de este deslumbramiento he concebido que el hombre es ante todo lo que habrá proyectado ser en su hacer continuo; una aproximación inacabada de aquello que, personal y colectivamente, estamos queriendo llegar a ser.
            La educación humanista promueve un sistema de reflexión sobre la persona humana, un sistema que reconoce la importancia del acompañamiento en el desarrollo humano. Tiende a poner en acto las mejores condiciones para alcanzar la felicidad.
            Es necesario humanizar la educación, transformarla en un proceso en el cual el alumno pueda desarrollar sus actitudes y capacidades, dando así un sentido a su vocación personal y de esta manera contribuir en la vocación de la propia comunidad, he ahí la importancia de poner al centro de la educación al “sujeto-humano”, ya que es él mismo quien contribuye en una comunidad viva, interdependiente, es decir, unida a un destino común.
            Educar para la “búsqueda humanizante” conlleva la labor de despertar conciencias y humanizar actitudes. Implica educar para dar luz a la idea de bondad y bien, pensamiento que con una enseñanza significativa (fruto del quehacer docente) el alumno ejercitara en su hacer y ejercer en compañía de los otros.
             Ante esta propuesta es inevitable pensar en La República de Platón, hablar de una educación humanista involucra cavilar la alegoría de la caverna para poder explicar una realidad donde la búsqueda por una educación humanizadora ha dado fruto.
             La caverna es el ámbito visible en que vivimos y el fuego en ella es el sol: afuera está el ámbito inteligible (lo que se puede conocer), las ideas, y el sol es la idea del bien. El arte de volver el alma desde las tinieblas hacia la luz es la educación. (Platón, 2007: 29-30) He ahí la labor del docente.
           Continuando con la representación sobre la caverna, el maestro es el esclavo que ha sido liberado, la persona humana que ha visto más allá de las sombras y ha conocido la idea del bien. Este sujeto-humanizador regresa a la caverna con un solo objetivo, liberar a los que se encuentran inmersos en las tinieblas, y despertar en ellos la búsqueda que por naturaleza el hombre debe realizar para poder congeniar con el mundo y con los otros, una “búsqueda humanizante”.
            Por lo descrito es preciso especular las siguientes interrogantes: ¿Qué estarían pensando los demás esclavos cuando el ex-prisionero vuelve de nuevo a la cueva y cuenta lo que ha visto a los demás? ¿Creerán lo narrado? 
             Ante lo descrito en las interrogantes y sobre el contexto entorno a una educación humanista, se puede puntualizar que el esclavo liberado es faro de luz para los esclavos encadenados. Es una persona que ha avivado en su formación al humanismo como su ideal, el cual trata de revelar en los cautivos.
            Las sombras solo son tinieblas de lo que realmente se puede conocer, disfrutar y tentar. La tan anhelada realidad tangible, la vida en construcción y formación con y para los demás.
           Escenario que el hombre ocupa para su quehacer, materializando en su ambiente y contexto una realidad distinta a la que se expresa en el siguiente poema:

La realidad es un experimento 

o un águila en cautiverio

¡donde los hombres se autodestruyen!

Una realidad donde predomina 


la nobleza del alma

y no el impulso del cuerpo.

Diferente a la existencia

que se hunde bajo el vano manto de las estrellas.

 

¿Se vive soñando o en la lucha por un bienestar?

No hay mucha diferencia.

 

Creo estar despierto,

y quizá sea un sueño de libertad.

Una prisión me postra en todo placer mundano

con el titiritero en su Estado.


Me pregunto qué pasaría si al despertar

mirará a través de la ventana,

y un ave me contará

que me encuentro en una cápsula

y tal como una pastilla,

estoy a punto de ser consumido

por las injusticias.

 

¿Y si la realidad fuera distinta?  (Romero, F, 2019: 22



 
La educación humanista es el medio para derogar la cruda perspectiva de crecer, con la máxima de: “el fin justifica los medios” que se expresa de manera superficial e inhumana. Este accionar debe ser cavilado tomando en cuenta el objetivo final, crecer con los otros. Son los otros seres humanos, elemento esencial que refiere Walt Disney para diseñar, crear, y construir el lugar más maravilloso del mundo. Pero para eso se necesita formar personas humanas cuyo precepto a cumplir sea el bien común. 
             Soy consciente que no se logrará de la noche a la mañana, pero estoy seguro de que, de la noche a la mañana, en la mente de mis educandos brotará una semilla que en el acto potencializara su quehacer humanista que dará una respuesta positiva a la pregunta: ¿y si la realidad fuera distinta?

 


Fuentes:

1.- Platón (2007) Diálogos IV Republica. Madrid, España: Gredos.

2.- Antología: Romero Ortiz, F,J. (2019) Voces que arden parpadeos en el fuego del silencio. México: Cipselas.

 

sábado, 22 de agosto de 2020

Apuntes sobre el éxito escolar y la formación para la vida

Autor: Luis Eumir Calderón Díaz
Cuidado y corrección: Socorro Romero Vargas

En esta ocasión compartimos unos "primeros apuntes": una reflexión que hace Luis Eumir Calderón Díaz sobre lo que podría significar el éxito escolar en una perspectiva humanista, que tenga en el centro a la persona y su relación con los demás y el mundo que les tocó vivir. 
Justo en el inicio del ciclo escolar las líneas de este apunte nos llaman a repensar para qué invertir tantos años de escolarización, con los gastos que supone y la demanda de energías que supone a cada familia en el mundo actual. 
Luis Eumir es licenciado en contaduría y estrategias financias, tiene diversos posgrados en el área administrativa y actualmente estudia la maestría en educación y desarrollo humano. Trabaja en el ITESM, campus Puebla.

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Hace un par de semanas llamó mi atención un post de la página de FB de Apuntes en el Camino – FTSR el cual tenía la siguiente pregunta: ¿Grados académicos son sinónimo de educación?, la razón por la cual me pareció tan llamativa fue el hecho de que tenía cierto paralelismo con un tema que había revisado justamente un sábado anterior en clases de posgrado, sobre el tema del éxito escolar y cómo podemos definirlo. Si bien son preguntas diferentes, en ambas se puede involucrar el tema de los grados académicos y cómo para algunas personas estos van definiendo el éxito o no de la misma.

domingo, 26 de julio de 2020

Los maestros ante las situaciones problemáticas: la responsabilidad de potenciar sus posibilidades de crecimiento

Los maestros ante las situaciones problemáticas: la responsabilidad de potenciar sus posibilidades de crecimiento

Claudia Tavera Cruz

Edición y cuidado del texto: Socorro Romero Vargas

Claudia Tavera, profesora frente a grupo, reflexiona sobre la oportunidad de crecimiento que hay en toda situación, por oscura que parezca y sobre el papel que los profesores pueden jugar en el cambio social. Invita a quien pueda leer este novel apunte a vivir la realidad con amor propio y visión solidaria para que  con agradecimiento y sentido de responsabilidad, identifique algún tipo de crecimiento por pequeño que sea, en medio de la actividad que desarrolla.

Se detiene para invitar a sus colegas a que observen el privilegio que tienen al estar al frente de un grupo, para ayudar a estudiantes y padres de familia a disponer  una actitud que permita la promoción del entendimiento de la realidad ante la cual vivir agradecidos invita a seguir adelante y vivir proactivamente, recorriendo los caminos de crecimiento que son diseñados en la docencia.

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LA OSCURIDAD NO IMPIDE EL CRECIMIENTO SI ABANDONAMOS LA COMODIDAD

¡Qué agradable es pensar que podemos hacer algo por los demás!, ¡qué reconfortante es visualizar que todo puede mejorar, aunque esté obscuro el horizonte!

La vida nos invita a aprender a verla con todo su esplendor, distinguiendo sus luces y sus sombras, porque las sombras también le dan sentido a la vida. En los momentos difíciles, una buena actitud ante aquello que se nos presente, viéndolo con ojos de solución y aprendizaje, podría ser un buen camino a elegir.

Los seres humanos estamos invitados a responder de la mejor forma ante situaciones desafiantes desde la profesión u oficio que desempeñemos, ya que todos somos parte de un mundo, nuestra labor cotidiana seguramente es la que puede brindar mayor apoyo a quien lo necesite, si reflexionamos que todos podemos contribuir a la mejora de cualquier situación para un beneficio común.

Es importante considerar que para encargarnos de la realidad desde nuestro horizonte, se necesita dejar la comodidad y el egoísmo.

La comodidad vista con un enfoque de bienestar, prefiere y valora la sensación de estar bien a corto plazo, evitando cualquier tipo de problema o toma de decisión, que aleje la satisfacción que trae consigo la trasformación de la realidad para el beneficio de los otros y los sentimientos más placenteros que es posible experienciar en este plano de vida humana, aquellos que, sin lugar a duda, se logran, muchas veces con incomodidad, decisión, voluntad y perseverancia.

Para no quedarnos en la comodidad y reaccionar de la mejor forma desde el lugar donde nos encontremos, incluyendo los roles en el hogar, creo que valdría la pena considerar, para iniciar este camino, reflexionar constantemente qué se puede hacer para mejorar la sociedad desde nuestra profesión y/o rol cualquiera, para que nosotros y los demás estemos bien. Acciones concretas, por pequeñas que puedan parecer, aunque no sean inicialmente “tan placenteras”.

Y al abandonar la comodidad, para que la obscuridad no impida el crecimiento, también será necesario voltear a ver cómo nos encontramos en el amor propio. Enfrentar la realidad desde el amor hacia uno mismo, purifica las intenciones de nuestras acciones enfocadas para los demás y para el mundo que nos tocó vivir, enfoque que posteriormente será necesario retomar. Y nos da fortaleza para enfrentar lo que en los acontecimientos contravenga nuestros esfuerzos y sus propósitos, porque nos permite saber que no somos nosotros quienes fallamos, sino las cosas, situaciones y personas con quienes nos relacionamos son complejas.

LOS MAESTROS Y LAS POSIBILIDADES DE CAMBIO

La generosa profesión del maestro, indiscutiblemente se encuentra ante una gran oportunidad y posibilidad de cambio, porque al situarse frente a grupos de personas, donde su voz e intensiones son escuchadas, pueden influir positivamente en situaciones desafiantes como la que hoy vivimos.

Para encauzar la posibilidad de cambio mencionada -y retomando el enfoque del amor propio-, un maestro necesariamente debe fortalecer el amor que se tiene a sí mismo para que sus intensiones, objetivos, decisiones y acciones se encaminen real y auténticamente al acompañamiento de sus estudiantes y padres de familia, creando condiciones y construyendo un mejor camino para ellos. Así se rompe la posibilidad de acción solo por beneficio propio.

Aunado a ello, creo que los maestros se encuentran en un momento privilegiado, pero no visto desde el ego, el poder o la comodidad, sino desde un momento de gran oportunidad por brindarle soporte al grupo de personas que dirigen, invitándolas de la misma manera a multiplicar una buena actitud para transformar la realidad y enfrentar la vida como se merece: encargándonos de lo que nos carga para hacer nuestro hoy más humanizante.

Así, interesados en algo más que su propia comodidad, los maestros pueden desde su labor diaria orientar a las madres y padres de familia acerca de la importancia de seleccionar, hoy en día, la información que se consume, ya que de eso también dependerá el estado emocional y la forma de percibir la realidad de cada persona.

Así, es importante que los maestros promuevan en los tutores el despertar de la conciencia acerca de toda la información que reciben de los medios de comunicación, ya que como se mencionó anteriormente, el entender que existen sombras pero también luces en nuestro acontecer, ayudará a ver con mejor claridad la realidad y responder ante ella de manera más responsable y a vivir con un mejor equilibrio emocional.

ENTRE EL AGRADECIMIENTO Y LA ADAPTACIÓN A LA REALIDAD

La labor del maestro humanizante está enfocada también al fortalecimiento de valores en la sociedad, uno de ellos, el agradecimiento. Fomentarlo permite al ser humano sentirte en abundancia a pesar de las adversidades.

La invitación que todos tenemos de agradecer lo que somos y vivimos, deteniéndonos al menos un momento para percibir y reconocer las bendiciones que están a nuestro alrededor, distinguiendo también, de manera objetiva las situaciones confusas y desafiantes, es una oportunidad que no debemos dejar pasar.

He aquí otra posibilidad de acción que tienen los maestros en su labor: orientar hacia el agradecimiento, de tal forma, que fomenten en el individuo una conciencia que le permita ver, hasta en las sombras, verdaderos aprendizajes.

El maestro que dirige a los educandos y a sus familiares a vivir en acción de gracias, brindará la posibilidad de experienciar un estado ligero, que permitirá encontrar posibles soluciones para mejorar la realidad.

También será necesario fomentar un estado de adaptación, pero con un sano equilibrio, es decir, orientar  la importancia de enfrentar la realidad con una actitud proactiva y con una visión de mejora para todos, utilizando lo que se tiene  con un enfoque hacia las necesidades, dejando de lado la queja y, a la vez, estando conscientes de no caer en un estado de pasividad donde no existan decisiones ni voluntad por mejorar lo que acontece.

CAMINAR HACIA LA RESPONSABILIDAD

 Un paso más: para leer la realidad, con sentido de responsabilidad en tiempos desafiantes, son requeridos humanos responsables para transformar la realidad en beneficio de todos.

Una persona consciente de que todas sus acciones tendrán impacto en otros individuos y en la mejora o distorsión de la realidad, es aquella que se permite entender su entorno y responder a él de la mejor forma, y no sólo para él mismo, sino para el bien de los demás.

Una actitud responsable abarca desde hacerse cargo de lo que nos corresponde en cuanto a la realidad individual, hasta entender formamos parte de un todo y que debemos hacernos responsables del mundo que nos tocó vivir.

Y si este valor también se fortalece en la enseñanza, los maestros estarán generando una sociedad más capaz de transformar realidades por más duras que parezcan.

Ahora bien, si tú lector, no diriges a un grupo de personas dentro de tu profesión u oficio, también te invito a fortalecer el amor propio para ayudar a los demás, a vivir desde el agradecimiento, a adaptarte sin dejar de tomar decisiones en beneficio de todos y a fortalecer tu responsabilidad para hacerte cargo de la realidad que te tocó vivir con un enfoque por, con y para los demás.

Veamos la situación que estamos viviendo y s las que en un futuro seguramente nos vendrán, como oportunidades de crecimiento. Pensemos que la responsabilidad también se contagia y que vivir la vida desde el amor vale la pena. ¡Experimentemos mejores condiciones de vida, por todos y para todos!

Mientras vivimos este confinamiento, si eres un estudiante, quizá puedas leer temas que te apasionen para que después los puedas compartir; si eres madre de familia, quizá te permitas mejorar la paciencia y tolerancia con tus hijos; si eres una secretaria, de verdad que bueno que puedas tener la oportunidad de ordenar archiveros que habías postergado para que cuando el confinamiento  termine, puedas encontrar de manera más eficiente cualquier documento y tu trabajo sea más efectivo. El tener tiempo para llevar a cabo actividades que usualmente no realizamos, también es una bendición, si se ve con ojos de agradecimiento.

Por otro lado, es cierto, algunos humanos elegirán el camino cómodo y de la queja, pero no porque aquellas personas se queden estáticas, nosotros vamos a elegir lo mismo. 

Te invito a que siempre, lo que te contagie, sea lo que te lleve a la construcción de tu ser y a la trascendencia, y no para engrandecer el ego, sino para que tus buenas actitudes contagien, para que entre todos transformemos la realidad y aprendamos a disfrutar de la vida.

 

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