Caminar, vivir, compartir...

Durante años viajeros han apuntado en libretas sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades... Esta es una de ellas, con los apuntes al vuelo de este viajar por la vida . Estas notas brotan de lo que va pasando por mente y corazón en el auto, en la charla, al leer o mirar multimedia. Y se convierten en un espacio de convergencia entre los amigos, quienes también aquí pueden compartir los apuntes que van haciendo de su caminar por la vida.
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viernes, 23 de julio de 2021

La esencial dimensión social de la fe. Entrevista con Víctor Chávez

Autor: José Rafael de Regil Vélez, si quieres conocer más del autor, haz click aquí

A lo largo de los siglos muchas mujeres y hombres han testimoniado que encontrarse con Jesús de Nazareth, a quien reconocen como el Cristo, los impactó de tal manera que decidieron dejar el universo de valores a partir del cual articulaban su visión de la vida y tomaban las decisiones para ella.

Y es que al ir conociéndolo y reconociéndolo en sus mensajes, sus acciones, sus simbólos, descubrieron a una persona de una profunda y cabal unidad, que le venía de entregar su vida a proclamar que Dios reina y que su reinado está con nosotros en la compasión, la misericordia, la fraternidad, la justicia, la co-creación de un mundo en el cual la dignidad de ser hijo de su Padre fuera posible.

La fe cristiana, el seguimiento de Cristo que nace cuando nos sentimos profundamente amados por su Padre, que es el nuestro, nos lleva a hacer parte entrañable de nuestra existencia los valores por los cuales Jesús se jugó la vida y al hacerlo surge en nosotros un hombre nuevo, unitario, articulado en torno a que Dios Reine de la manera en que Jesús nos dijo que lo hacía y en la cual nuestro corazón exulta de alegría.

martes, 10 de febrero de 2009

Del padre Maciel y otras peculiaridades de "ser humano"

Por fin, aunque no entiendo bien el por qué y el momento, aparece en los diarios la noticia que confirma lo que mucha, mucha gente al interior y al exterior de la Iglesia Católica Apostólica Romana veía: que hay en los Legionarios de Cristo un culto a la figura de su fundador que ha sobrepasado el evangélico amor a la verdad.

La semana pasada los periódicos, casi todos ellos basados en la nota del New York Times pregonaron que Marcial Maciel llevó una doble vida y eso era reconocido por sus "hijos espirituales", posiblemente por la presión de la "hija carnal" que tuvo con una amante, quien podría ejercer presión a la congregación tan altamente posicionada en tiempos de Juan Pablo II reclamando la herencia que le correspondería, basada en la irrefutable prueba del ADN.

Ha habido todo tipo de reacciones: las de quienes detestando a la estructura que se detenta como administradora de la fe cristiana y a sus productos, la Legión de Cristo y el Regnum Christi, han expresado todo aquello por lo cual creen que una institución con tanta hipocresía debería sanearse o desaparecer.

Tampoco ha faltado quien como digno hijo del rebaño sagrado (y no me refiero a las Chivas del Guadalajara, sino al pastoreado por los sucesores de Pedro y los apóstoles) han reconocido que errar es humano y que el "buen padre" era tan persona como cualquiera, con sus miserias y sus dobles vidas.

A mí me preocupan un poco ambas posturas. Como creyente y militante que soy, con la experiencia de haberlo sido desde muy joven, estoy convencido de que desde "dentro" de la Iglesia hay búsquedas y experiencias reales de coherencia evangélica y evangelizadora que pueden ser no vistas por los detractores que hoy vociferan desde el teclado por "la oveja descarriada". Hay algo más en la Iglesia que pederastia, abuso del poder, etc., etc. Y eso que hay más allá de lo amarillo es también verdadero, actuante y no carente de bondad.

Me preocupa también que quienes defienden la verdad del hombre Maciel (no el semi-santo que aparentemente quisieron fabricar por el amor devoto sus seguidores) olvidan que no se trata sólo de él, sino de la familia que procreó, del poner en entredicho la castidad, la pobreza (por los miles de dólares egresados de las arcas legionarias sin comprobación) y la obediencia (por el falso discurso casi martirológico emitido por la congregación cuando al cierre del proceso conducido por Joseph Ratzinger y su equipo el sacerdote michoacano fue suspendido de ministerio y enviado a una vida de penitencia). También me preocupa que quede fuera del asunto la claridad sobre las acusaciones de pederastia homosexual lanzadas por ex-legionarios en busca de justicia.

La humanidad de alguien no es aséptica ni meramente individual: se da en relación siempre con otros y esos otros también han salido lastimados por las acciones cometidas en vida por Marcial Maciel. Si es verdad lo que dice el padre Corcuera, sucesor en la conducción de la Legión, en el sentido de que ya difunto el michoacano habrá recibido el juicio que sólo corresponde a Dios, también lo es que los vivos que sufrieron las consecuencias de sus acciones merecen al menos eso: la verdad.