José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más del autor, haz click aquí
Carentes, necesitados, vulnerables... y un poquito asustados
| https://soundcloud.com/dresignerdrugsjuicyfruttitropteabdm5/mario-benedetti-no-te-salves |
Sí, así somos los humanos. Y no falta que la vida nos apriete: por la inseguridad, la enfermedad, las expectativas que no se realizan y nos frustran; por haber puesto todo el empeño en lograr un empeño y que al final no sucediera, sintiéndonos loosers, fracasados... o porque nos visite la muerte de quienes amamos o nos golpee la injusta que sucede cuando los inocentes son privados de la vida.
Nos indignan, nos agobian los feminicidios, los fraudes que dejan en la calle despojando de toda una vida de trabajo a los que pueden ser víctimas del engaño. Nos parecen insultantes los gobernantes omisos y no pocas veces cómplices del delincuente. La polarización de la riqueza, la depredación, el acceso nulo o de mala calidad a la salud que consume todos los recursos de una familia que quiere dar lo mejor a su enfermo...
Puede ser por cualquiera de esas cosas y nos sentimos presos de nosotros, de los demás, de las circunstancias... No, no es grata la sensación de quedar atrapados en la fragilidad, la flaqueza... Eso de que somos libres para vivir las excelsas dimensiones de lo humanizante nos suena lejano, pero al mismo tiempo se torna añorado... Deseamos ser liberados de todo eso que nos hace sentir tan pequeños cuando sabemos que en lo humano también hay otra grandeza, sin pesadez...
Queremos salvación. Queremos ser salvos de lo que nos atrapa, que algo o alguien nos rescate... Y comenzamos una frenética búsqueda de algo que nos salve, o de poder salvarnos. Y en esto, como en lo de creer, nos da por querer entregarnos a cualquier cosa (te recomiendo ¡Habrá que creer! ¡Sí!, pero... no cualquier cosa)... pero no, no da lo mismo esperar salvarnos a cualquier precio, de cualquier manera, porque corremos el riesgo de quedar como al principio: atrapados, fracturados, desprovistos de procesos humanizantes.
Si te salvas, no cuentes conmigo, a menos que...
Hace años, muchos ya, cincuenta para ser precisos, Mario Benedetti publicó Poemas de otros, y en ese libro de sus tiempos del exilio fue compendiada una composición titulada No te salves...