Caminar, vivir, compartir...

Durante años viajeros han apuntado en libretas sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades... Esta es una de ellas, con los apuntes al vuelo de este viajar por la vida . Estas notas brotan de lo que va pasando por mente y corazón en el auto, en la charla, al leer o mirar multimedia. Y se convierten en un espacio de convergencia entre los amigos, quienes también aquí pueden compartir los apuntes que van haciendo de su caminar por la vida.
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sábado, 17 de julio de 2021

Recuperar la tolerancia: para construir posibilidades humanizantes

 José Rafael de Regil Vélez (si quieres conocer más del autor, haz click aquí)

Una historia, que como muchas otras, termina en exclusión

Hace ya muchos años el sitio 
www.publico.es daba cuenta de algunas de las ideas sobre la mujer que Zvi Tau, rabino de la línea jardalim de la ortodoxia judía en Israel, vertía en un documento del centro de estudios religiosos Har Hamor.
Al decir del medio de comunicación español, el religioso judío de origen austriaco señalaba en su texto que el lugar natural de la mujer es el hogar; que la tarea a la que debe dedicar sus esfuerzos es la de dar a luz y criar hijos, puesto que por la propia creación de Dios es un ser que ha de estaren casa, donde puede vivir su vida plenamente sin el bullicio de la vida social .
El maestro infiere que la consecuencia de que la mujer abandone la morada familiar para dedicarse a la vida profesional es que sus hijos crecerán débiles y flácidos. Sentencia: “demasiada educación para las féminas daña la calidad de la vida de la nación”. El tema es polémico...
Las amistades con quienes a lo largo del tiempo he compartido este texto -en mis conversaciones o en las redes sociales- han tenido más o menos la misma reacción: indignación, mofa y descalificación de una persona cuya ultraortodoxia no comulga prácticamente en nada con lo que ellos y yo pensamos.
Muchísimos son los temas en los que la divergencia existe: políticos, religiosos, axiológicos. 
Y en todos ellos existe la misma tentación. Un pensamiento tan diferente al propio podemos simplemente excluirlo del propio horizonte de puntos de referencia y de opiniones razonables con las cuales entrar en diálogo; en otros casos, nos dedicamos a señalar todas las inconsistencias que tiene esa visión del mundo, sin examinarla más en busca de algún punto razonable que pudiese tener. Las ideas y valoreaciones que divergen de los nuestros suelen llevarnos a la repulsión gnoseológica, axiológica, incluso a la descalificación existencial de la persona que las sostienen.