Francisco Romero y Rebolloso vio la luz en la Ciudad de México el 4 de octubre de 1938. Fue el hijo mayor del matrimonio formado por Margarito Romero y Lupita Rebolloso.
Desde pequeño se destacó por ser mucho más inquieto que sus hermanos Rigoberto, Maximino (fallecido a muy corta edad) y Moisés. Practicó futbol, montañismo, escalada, box; actividades en las que hizo muchos amigos, algunos de los cuales continuaron siendo cercanos a lo largo de la vida.
Con su hermano Rigo tuvo siempre una especial cercanía.
Sus padres le inculcaron el respeto, el compromiso y la disciplina para el trabajo. De pequeño se desempeñó como bolerito y auxiliar de carpintería en el taller de su padre. De don Margarito sempre se expresó positivamente, señalando que fue una excelente y paciente persona: un hombre amoroso y de bien.